Una espectacular pelea estelar, como la captada por ALMA, ayuda a los astrónomos a comprender mejor la evolución final de estrellas como el Sol.
Un novedoso sistema de difracción puede conseguir que las naves espaciales de navegación por láser se mantengan en rumbo hasta Alfa Centauri.
Los tres exoplanetas son poco mayores que la Tierra y tardan pocos días en dar la vuelta a su estrella.