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Así vivimos el eclipse total de Sol en los campos de lavanda de Brihuega

Emoción, corona solar, telescopios y Perseidas: así vivimos junto a ORION Astronomía una jornada que superó todas las expectativas.

13 August 2026

Como periodiostas especializados en astroturismo hemos visto muchas fotografías extraordinarias de un eclipse total de Sol. Vídeos grabados con equipos profesionales capaces de mostrar los detalles de la corona. Imágenes que llevamos meses viendo y que creíamos que nos habían preparado para lo que iba a ocurrir...No lo habían hecho.

Ayer, 12 de agosto, desde los campos de lavanda de Brihuega (Guadalajara), entendimos por qué quienes han visto alguna vez un eclipse total aseguran que ninguna fotografía consigue hacerle justicia. Hay que verlo para entenderlo.

En Turismodeestrellas.com llevábamos más de un año escribiendo sobre el eclipse de sol del 12 de agosto. Ayer, por fin, dejamos de contarlo para vivirlo. Y lo hicimos junto al equipo de ORION Astronomía y las decenas de personas que eligieron Solaris 2.0 para compartir uno de los acontecimientos astronómicos más importantes que ha vivido España en generaciones.

eclipse total de sol dEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Diego J. Casillas / Turismodeestrellas.com

Antes de que la Luna apagara el Sol

A las cinco de la tarde, cuando llegamos a los campos de lavanda de Brihuega, ORION Astronomía ya tenía preparados seis telescopios y todo apuntaba hacia el mismo lugar del cielo. Todavía faltaban varias horas para la totalidad, pero la espera ya había comenzado.

Los asistentes fueron llegando poco a poco, en un goteo constante. Muchos habían viajado desde Madrid, aunque pronto descubrimos que había personas llegadas desde distintos puntos de España. Al final seríamos alrededor de un centenar compartiendo el mismo espacio y esperando exactamente lo mismo. 

Cada uno fue buscando su sitio. Aparecieron sillas, mantas, mochilas y cámaras. Nos acomodamos intentando encontrar una buena posición mientras el equipo de Orión Astronomía terminaba de preparar una tarde que iba a prolongarse hasta bien entrada la noche.

Pero antes de mirar al Sol había que saber qué íbamos a ver y, sobre todo, cómo hacerlo con seguridad.

Eclipse 2026 BrihuegaEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

Los astrónomos comenzaron explicando cómo se desarrollaría el eclipse y algunos de esos fenómenos que llevábamos meses leyendo y viendo en fotografías: las perlas de Baily, esos últimos puntos de luz solar que consiguen atravesar los valles del relieve lunar instantes antes y después de la totalidad; o el espectacular anillo de diamantes, que aparece cuando prácticamente toda la fotosfera ha quedado oculta y solo permanece visible un último destello junto a la corona.

Después llegaron las instrucciones que aquel día eran todavía más importantes: cómo utilizar correctamente las gafas homologadas, cuándo podíamos retirarlas, cómo observar a través de los telescopios solares y qué normas debíamos respetar durante las distintas fases. También nos explicaron cómo iba a desarrollarse el resto de la tarde y la noche porque, aunque el eclipse era el protagonista indiscutible, Solaris 2.0 no terminaría cuando volviera a aparecer el Sol.

orión astronomía recursoEl euqipo de Orión Astronomía en el evento Eclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

A las 19:30, todos con las gafas puestas

A las 19:30 horas llegó el aviso que todos estábamos esperando: era el momento de ponerse las gafas porque la Luna había comenzado a avanzar sobre el disco solar.

Al principio había que fijarse. A través del filtro de las gafas aparecía un Sol perfectamente definido al que poco a poco le faltaba un pequeño mordisco. Después, aquel mordisco fue creciendo.

Volvíamos a mirar. Comentábamos cuánto había avanzado. Nos quitábamos las gafas. Esperábamos. Y otra vez al Sol.

Durante el proceso de parcilaidad también pudimos observar nuestra estrella mediante los telescopios solares que ORION había distribuido por el espacio. Y lo más innovador, probamos unas curiosísimas gafas de realidad virtual de Polaris Menorca, que permitían introducirnos virtualmente en un eclipse y contemplar el fenómeno desde otra perspectiva. Todo un viaje por el cosmos.

eclipse actvidadesEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

Durante todo ese tiempo sabíamos perfectamente qué iba a ocurrir. Nos lo habían explicado. Habíamos publicado mapas, horarios, simulaciones y artículos durante meses. ORION acababa de describirnos las perlas de Baily y el anillo de diamantes. Estábamos literalmente viendo llegar la totalidad.

Y, sin embargo, nada de eso te prepara para ella.

Eclipse 2026 Brihuega

Y entonces llegó la totalidad

A medida que la Luna cubría el Sol, la luz comenzó a cambiar de verdad.

No fue simplemente que hubiera menos claridad, sino que el paisaje adquirió una tonalidad extraña, difícil de comparar con un atardecer convencional. Las sombras cambiaron y el descenso de la temperatura empezó a sentirse claramente entre quienes llevábamos varias horas esperando.

Las conversaciones fueron dejando paso a una atención casi absoluta hacia el cielo mientras observábamos cómo Sol era ya una finísima porción de luz. Y entonces sucedió todo muy rápido.

Los últimos rayos atravesaron el irregular relieve lunar formando las perlas de Baily. La música de ambiente se paró y comenzaron las primeras exclamaciones de emoción. Durante apenas un instante apareció ese destello que convierte al Sol en el famoso anillo de diamantes. En seguida desapareció...

Y llegó la totalidad.

Eclipse 2026 BrihuegaEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

La esfera negra de la Luna quedó suspendida donde unos segundos antes estaba el Sol y, alrededor de ella, apareció extendiéndose por el cielo la corona solar. Preciosa, refulgente y casi mística.

Ahí dejamos de ser periodistas, aficionados, fotógrafos o personas que llevaban meses preparándose para un eclipse. Éramos parte de un centenar de personas que miraban hacia arriba sobrecogidos.

Hubo exclamaciones, emoción y lágrimas. Y una sensación que después se repetiría una y otra vez cuando empezamos a preguntar a quienes estaban a nuestro alrededor: esto no se parece a las fotografías.

Porque, aunque lo habíamos visto venir durante toda la tarde, sabíamos exactamente cuándo iba a ocurrir, nos habían explicado incluso qué veríamos durante los últimos segundos... Y aun así, la totalidad nos dejó sin palabras.

eclipse TdEEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

“Lo más increíble que he visto en mi vida”

Quizá la mejor manera de explicar un eclipse total sea escuchar a quienes acababan de verlo por primera vez.

Sara había llegado desde Madrid acompañada de sus padres y hermanos. Cuando terminó la totalidad todavía estaba emocionada.

“Es lo más increíble que he visto en mi vida”, nos decía. Y no fue la única.

Miguel también había viajado desde Madrid con su familia y la reacción fue todavía más visceral. Hubo lágrimas, abrazos y una fascinación especial cuando apareció la corona solar, esa atmósfera exterior del Sol que normalmente permanece oculta por el intenso brillo de la fotosfera y que durante la totalidad se convirtió en protagonista absoluta del cielo.

Eclipse 2026 BrihuegaEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

Entre unos y otros se repetía prácticamente la misma idea: había superado las expectativas.

Y también una advertencia para quienes todavía no hayan visto un eclipse total: las fotografías no explican realmente lo que ocurre.

Porque una imagen puede mostrar la corona, pero no reproduce la sensación de ver cómo cambia la luz alrededor. No permite sentir el descenso de la temperatura ni escuchar la reacción de decenas de personas cuando el día se transforma súbitamente en una oscuridad extraña.

Es precisamente esa suma de pequeñas cosas la que convierte la totalidad en algo difícil de describir.

Puedes ver un resumen en nuestro Instagram:

De Baja California a Brihuega para encontrarse con la sombra de la Luna

Entre quienes compartieron la experiencia con nosotros estaba también Mariel, llegada desde Baja California (México).

Su perspectiva resulta especialmente reveladora. Nos contó que ha recorrido más de 27 países y, aun así, al terminar el eclipse tenía claro dónde colocaba lo que acababa de vivir: entre las experiencias más espectaculares de su vida.

Tanto, que la siguiente aventura ya empieza a tomar forma. Mariel nos confesaba que está pensando en regresar para contemplar el eclipse total de Sol del 2 de agosto de 2027, el segundo gran capítulo de esta extraordinaria sucesión de eclipses que está convirtiendo España en uno de los lugares más interesantes del planeta para el astroturismo.

Porque ese fue otro de los efectos curiosos de la noche: todavía estábamos asimilando lo que acabábamos de ver y algunos ya estaban hablando del próximo.

ORION Astronomía: profesionalidad, pero también mucho cariño

Hay algo que no aparece en los programas de actividades y que, sin embargo, puede cambiar completamente una experiencia de este tipo: cómo te hacen sentir quienes la organizan. Y ahí el equipo de ORION Astronomía merece un capítulo aparte.

Durante toda la jornada hubo divulgación, telescopios, acompañamiento y atención constante a los asistentes, pero también una cercanía que hizo que Solaris 2.0 tuviera más de encuentro entre aficionados y amigos que de evento multitudinario.

La profesionalidad en la observación y en las explicaciones estuvo acompañada de algo bastante más difícil de programar y que nos explicó Rubén Romero, su responsable: cariño por lo que estaban haciendo y por las personas que habían decidido compartir ese día con ellos.

Y después de tantas horas mirando al cielo, también llegó el momento de mirar a la mesa.

La cena fue otro de esos detalles que terminaron de redondear la jornada. No faltó comida para recuperar fuerzas y ni siquiera faltaron postres caseros, antes de afrontar la segunda parte de una noche que todavía tenía bastante cielo por delante.

Porque el eclipse había terminado. Pero las actividades astronómicas, ni mucho menos.

Del Sol eclipsado a las Perseidas

Pocas jornadas permiten pasar en unas horas de observar la corona solar a tumbarse bajo un cielo oscuro esperando estrellas fugaces. Pero ya dijimos que la fecha ha sido histórica para el turismo de estrellas.

La noche del 12 al 13 de agosto coincidía con el periodo de máxima actividad de las Perseidas y, además, las condiciones de 2026 eran especialmente favorables por la ausencia de luz lunar. El máximo de esta lluvia de meteoros se produce anualmente alrededor del 12 de agosto.

Y este año las Perseidas respondieron. La observación desde Brihuega dejó numerosos meteoros y algunos especialmente brillantes, convirtiendo la segunda parte de la noche en mucho más que un complemento del eclipse.

Después de una tarde en la que prácticamente todas las miradas habían estado concentradas en un pequeño punto del horizonte oeste, ahora tocaba hacer exactamente lo contrario: abarcar todo el cielo y esperar. Y aparecieron con fuerza, quizás hartas de que el el eclipse de sol les hubiera robado el título del evento astronómico del año.

Fue una de esas noches en las que las Perseidas justificaron de sobra su fama como una de las lluvias de estrellas favoritas del verano.

Eclipse 2026 BrihuegaCrédito: Turismodeestrellas.com

Entre Perseida y Perseida, los numerosos telescopios instalados por ORION Astronomía permitieron continuar viajando por el cielo y aprendiendo de sus secretos, explicación científica y mitológica incluida.

Con la oscuridad ya completamente instalada, llegó el turno de la observación de cielo profundo, con nebulosas y otros objetos astronómicos visibles a través de los distintos equipos que el grupo había desplazado hasta Brihuega.

El contraste difícilmente podía ser mayor. El 12 de agosto había empezado mirando al Sol y estaba terminando adentrándose en el Universo.

Cuando la experiencia supera todas las imágenes

Después de tantos meses escribiendo sobre el eclipse, probablemente esta sea la conclusión más difícil de transmitir desde un medio de comunicación: hay que verlo.

Podemos explicar qué es la totalidad. Podemos publicar fotografías extraordinarias de la corona. Podemos describir el descenso de la temperatura, calcular cuánto dura el fenómeno y explicar cómo cambia la iluminación. Pero siempre faltará algo.

Sara y su familia lo resumían hablando de lo más increíble que habían visto en su vida. Miguel y los suyos lo expresaron entre lágrimas. Mariel, después de recorrer más de 27 países, ya está pensando en perseguir la siguiente sombra.

Son reacciones distintas para una misma experiencia. Y quizá ahí esté precisamente la explicación de por qué los eclipses totales generan auténticos viajeros de eclipses: cuando termina el primero, empiezas a preguntarte cuándo podrás ver el siguiente.

Eclipse 2026 BrihuegaEclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

El siguiente ya tiene fecha: 2 de agosto de 2027

La buena noticia es que esta vez no habrá que esperar décadas porque el 2 de agosto de 2027, otro eclipse total de Sol volverá a ser visible desde España. Será el segundo episodio del llamado Trío Ibérico de Eclipses y tendrá como protagonista especialmente al sur peninsular, además de Ceuta y Melilla.

Será diferente. Tendrá otros paisajes, otra trayectoria, otras condiciones y otra historia que contar.

Y después de lo vivido ayer en Brihuega entendemos un poco mejor a quienes recorren medio mundo persiguiendo la sombra de la Luna.

Mariel ya está haciendo planes y, con seguridad no es la única.

equipo TdE eclipseEl euqipo de TdE viendo el eclipse total de sol, 12 de agosto de 2026 desde Brihuega / Crédito: Turismodeestrellas.com

Una noche difícil de resumir

Cuando finalmente terminó la jornada, habían pasado muchas horas desde que comenzamos a mirar el Sol a través de los primeros telescopios.

Habíamos observado nuestra estrella, probado una experiencia de realidad virtual, visto avanzar la Luna sobre el disco solar, sentido cambiar la luz y la temperatura, contemplado la corona, escuchado gritos y visto lágrimas.

Después cenamos, buscamos Perseidas y volvimos a los telescopios para observar nebulosas.

Y, sobre todo, compartimos todo ello con un equipo de ORION Astronomía que consiguió que una jornada astronómica extraordinaria tuviera también algo de encuentro entre personas que simplemente disfrutan mirando hacia arriba.

Más de un año escribiendo sobre el 12 de agosto de 2026 y, cuando finalmente llegó, descubrimos que había una parte que no habíamos conseguido contar. Pero lejos de decepionarnos, esto nos ha hecho tremendamente felices. Hemos visto nuestro primer eclipse total de sol y podemos decirlo con rotundidad: Hay que estar ahí.

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