Mapa oficial, horarios por ciudad, mejores lugares y gafas homologadas para vivir el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 en España.
25 February 2026
España ya ha empezado —aunque muchos aún no lo sepan— la cuenta atrás para uno de los acontecimientos astronómicos más importantes del siglo XXI en Europa: el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026.
En apenas unos meses, millones de personas se desplazarán por el país buscando “un buen sitio” para verlo. Muchos lo harán sin haber comprobado si están realmente dentro de la franja de totalidad. Otros elegirán un lugar sin horizonte despejado. Algunos llegarán tarde, atrapados en atascos kilométricos. Y no faltarán quienes olviden el detalle más básico: las gafas homologadas.
Un eclipse total de sol puede convertirse en una experiencia memorable que marque una generación… o en una frustración irrepetible. La diferencia no la marca la suerte. La marca la planificación.
Porque este fenómeno no admite segundas oportunidades.
Eclipse de Sol / Crédito: Mohamed Sol / eclipse262728La magnitud de lo que está a punto de suceder la resumió con claridad Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional y de la Comisión Nacional del Eclipse, cuando afirmó que al día siguiente “los españoles estaremos divididos en dos: los que lo vieron y los que no”.
El 12 de agosto de 2026 no será simplemente un evento astronómico. Será un fenómeno social, turístico y cultural de escala europea. La franja de totalidad atravesará comunidades como Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, País Vasco, Navarra, La Rioja o Aragón, y continuará hacia el Mediterráneo.
En esas zonas, durante algo más de un minuto, el día se convertirá en crepúsculo. Descenderá ligeramente la temperatura. El paisaje cambiará de tonalidad. Y la corona solar aparecerá visible alrededor del disco oscuro de la Luna.
Para muchas personas será la primera vez que contemplen un eclipse total de sol. Para otras, los llamados "cazadores de eclipses", será el resultado de un viaje que llevan meses preparando, incluso años.
Uso de imagen bajo licencia DepositPhotos Hay varios factores que determinarán si la experiencia será extraordinaria o caótica.
El primero es el lugar. No basta con estar dentro de la franja de totalidad. El eclipse ocurre con el Sol muy bajo en el horizonte oeste. Una pequeña sierra, un edificio alto o una línea de árboles puede ocultar el momento culminante.
El segundo es el tiempo de llegada. Se prevén desplazamientos masivos hacia zonas rurales, costas y áreas abiertas. En eventos similares en otros países se han producido colapsos de tráfico durante horas. Llegar con antelación no es una recomendación: es una necesidad.
El tercero es la logística personal. Agua, protección solar, planificación del aparcamiento, batería cargada, punto de observación definido con antelación. Y, por supuesto, gafas certificadas.
Improvisar el mismo día puede significar quedarse atrapado en un arcén viendo cómo la sombra de la Luna pasa… sin ti.
Este eclipse tiene una particularidad determinante: ocurre con el Sol muy bajo sobre el horizonte oeste.
Eso significa que no basta con estar dentro de la franja de totalidad. Es imprescindible elegir un lugar con horizonte completamente despejado hacia el oeste. En varias ciudades el eclipse parcial finalizará prácticamente con el Sol poniéndose, lo que obliga a planificar el punto de observación con precisión.
El IGN permite consultar municipio por municipio:
Hora exacta de inicio.
Momento de máximo.
Inicio y fin de totalidad (donde proceda).
Altura solar.
Hora de ocaso.
No es un detalle menor. Una pequeña elevación del terreno o una sierra mal orientada puede arruinar la totalidad.
Las siguientes horas proceden de las tablas oficiales del IGN para capitales y municipios representativos dentro de la franja de totalidad. Si decides desplazarte a un mirador concreto, es imprescindible reconfirmar el punto exacto en el visualizador oficial.

En ciudades como Oviedo, León, Soria, Zaragoza, Teruel, València o Palma, la totalidad se producirá entre las 20:27 y las 20:33 aproximadamente, dependiendo de la localización exacta. En Madrid o en Cáceres el eclipse será parcial.
El hecho de que la totalidad coincida con un Sol muy bajo implica que, cuanto más al oeste te sitúes dentro de la franja, mayor será la altura solar y, por tanto, más cómoda la observación.
Este no es un artículo de escapadas convencionales. Aquí hablamos de lógica astronómica. Por eso te dejamos señalados enclaves que suelen funcionar por apertura del horizonte y buena orientación. Aun así, verifica el punto exacto, no improvises, y prioriza también criterios de logística.
Costa de Ferrolterra (zona Mugardos/Moeche): costa y miradores con O–NO limpio.
Ortigueira / Serra da Capelada (entornos altos): buena altura y horizonte atlántico.
A Mariña lucense (zonas costeras): horizonte marino muy agradecido (y menos “sorpresas” de relieve).
Interior alto hacia el oeste (zonas de montaña suave): si encuentras una loma sin obstáculos, el ocaso te lo pone fácil.
Costa occidental (entorno de Valdés/Luarca): la franja pasa por el oeste asturiano según referencias generales del recorrido.
Área Oviedo (periferia elevada): evita el casco urbano y busca mirador con oeste libre.
Costa (acantilados/miradores hacia el oeste): mar = horizonte perfecto.
Valles abiertos sin montaña al oeste: el atardecer aquí manda.
Costa (flysch/acantilados y playas abiertas): prioriza O–NO sin relieve.
Miradores altos cercanos a la costa: siempre comprobando obstáculos reales.
Puntos altos con vista a mar: por el ocaso, el litoral vuelve a ser comodín.
Rasos interiores (siempre oeste limpio): evita valles cerrados.
Llanada Alavesa (campos abiertos): mucha línea de horizonte.
Zonas elevadas suaves (sin sierra tapando el oeste): aquí un “pequeño alto” vale oro.
Valle abierto del Ebro (campos): cielo amplio y visibilidad.
Parameras/altos suaves con oeste limpio: evita sombras de relieve.
Campos abiertos / miradores sin sierra al oeste: clave por la baja altura del Sol.
Si estás en el borde de totalidad: valida con el IGN sí o sí.
Llanuras y páramos cerca de la capital: horizontes amplios.
Zonas abiertas hacia el oeste (sin cordillera tapando): piensa “mirar la puesta, pero con corona solar”.
Tierra de Campos (llanuras): visibilidad y espacio.
Altos de la zona norte (siempre comprobando sierra al oeste): no te escondas detrás de una montaña sin querer.
Páramos y campiñas: horizonte limpio y logística fácil.
Entornos rurales abiertos: menos luces, más cielo.
Meseta abierta (páramos): la tabla del IGN confirma totalidad en la provincia.
Altos/miradores sin arbolado al oeste: y ojo: el Sol puede ponerse antes de que acabe el eclipse parcial.
Campiñas y llanuras (fuera de sierras): evita que Guadarrama te tape.
Parameras abiertas: ideal para el ocaso.
Mesetas abiertas / campos: el IG N marca totalidad, pero el ocaso llega rápido.
Altos sin árboles hacia el oeste: imprescindible.
Altiplanos y parameras: horizontes abiertos.
Evita barrancos y valles cerrados: el eclipse no perdona obstáculos.
Zonas altas y despejadas: prioriza oeste libre.
Miradores naturales sin bosque alto: si no ves el Sol ponerse, no verás la totalidad bien.
Entornos abiertos del valle del Ebro: buen horizonte.
Monegros (llanuras): visibilidad y cielo amplio (siempre confirmando punto exacto).
Altiplanos y parameras: horizonte grande y menos luces.
Miradores naturales (sin pinar alto al oeste): el Sol estará bajo.
Llanuras y mesetas: buen horizonte.
Evita que el Prepirineo te tape el oeste: elige “ventanas” paisajísticas.
Costa (horizonte marino): el Mediterráneo te regala la línea perfecta.
Miradores costeros elevados: sin edificaciones delante.
Peñíscola / costa norte: horizonte marino y totalidad confirmada en municipios cercanos.
Interior (Morella/Ports, pero ojo relieves): busca balcones naturales mirando al oeste.
L’Horta / llanuras fuera de ciudad: la capital entra en totalidad, pero mejor salir del centro por obstáculos.
Zonas abiertas hacia el oeste (sin edificios): a esa hora, cualquier skyline estorba.
Mallorca interior (zonas tipo Muro/Petra): totalidad y margen algo mejor que costa urbana.
Miradores con puesta sobre mar (según isla): recuerda: el Sol está muy bajo.
Un eclipse total no se improvisa. Conviene:
Llegar con varias horas de antelación.
Comprobar el punto el día anterior a la misma hora.
Llevar protección solar y agua.
Estabilizar cámaras o móviles si se quiere grabar.
Conocer exactamente cuándo comienza y termina la totalidad.
Durante la totalidad es posible retirar las gafas de protección. En cuanto reaparece el primer destello solar, deben volver a colocarse inmediatamente.
Un eclipse solar no es un espectáculo inocuo. Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar daños irreversibles en la retina en cuestión de segundos. Y lo más peligroso es que el daño no duele en el momento: cuando aparecen los síntomas, ya es demasiado tarde.
Durante las fases parciales, que ocupan la mayor parte del fenómeno, es imprescindible utilizar gafas homologadas con certificación ISO 12312-2. Solo durante los breves minutos de totalidad, cuando el disco solar está completamente cubierto por la Luna, es seguro observarlo a simple vista. Pero ese intervalo debe conocerse con exactitud. Un error de segundos puede marcar la diferencia.
En este contexto, las gafas desarrolladas por Celestech se han convertido en una de las referencias para el mercado europeo de 2026. No se trata de un accesorio puntual, sino de un producto específicamente diseñado para observación solar segura tanto en eclipses parciales como totales. Incorporan filtros capaces de bloquear la radiación ultravioleta e infrarroja y reducir la intensidad de la luz visible a niveles seguros, cumpliendo estrictamente la normativa ISO 12312-2.
Gafas oficiales para el eclipse solar 2026 de Turismodeestrellas.comn fabricadas por CelestechAdemás, hay un elemento diferencial relevante para este eclipse: su fabricación en Europa. En fenómenos anteriores, la proliferación de productos no certificados o falsificados generó problemas de seguridad. Contar con producción controlada y verificación técnica reduce ese riesgo y aporta un plus de confianza en un evento que no admite margen de error.
En un eclipse total, la emoción puede hacer que olvidemos la prudencia. Pero la experiencia solo es plena cuando se vive con seguridad. Porque mirar al cielo el 12 de agosto de 2026 debe dejar un recuerdo imborrable… no una secuela permanente.
El eclipse del 12 de agosto de 2026 forma parte del denominado “Trío Ibérico” 2026-2027-2028. No es un evento aislado, sino el inicio de un ciclo excepcional de eclipses visibles desde España.
Su coincidencia con el verano y con zonas densamente pobladas dentro de la franja de totalidad lo convierte también en un fenómeno turístico y social de gran impacto.
España no volverá a vivir un eclipse total de estas características hasta dentro de muchas décadas.
Durante unos instantes el día se volverá crepúsculo. La temperatura descenderá ligeramente. Las sombras se volverán nítidas. Y sobre el horizonte aparecerá la corona solar, visible solo cuando la Luna cubre completamente el disco del Sol.
Planificar bien este eclipse es una responsabilidad personal y colectiva. No solo por seguridad, sino por respeto a uno de los espectáculos naturales más extraordinarios que pueden contemplarse sin salir de nuestro país.
El 12 de agosto de 2026 no será un día más en el calendario. Será una fecha que marcará una generación de observadores. Y esta vez, la sombra de la Luna cruzará España.