Nuestro planeta alcanza hoy el afelio, el punto más lejano de su órbita alrededor del Sol. Una efeméride que desmonta uno de los grandes mitos del verano.
06 July 2026
Este 6 de julio, la Tierra alcanza el afelio, el punto más alejado del Sol de toda su órbita anual. A las 17:30 UTC (19:30 hora peninsular española), nuestro planeta se situará a 152.087.775 kilómetros del Sol, unos cinco millones de kilómetros más lejos que durante el perihelio, que tuvo lugar el pasado mes de enero.
Aunque esa cifra pueda parecer enorme, representa únicamente una diferencia de alrededor del 3 % respecto a la distancia mínima entre ambos cuerpos.
La primera reacción suele ser de sorpresa: ¿cómo es posible que estemos más lejos del Sol precisamente cuando es verano?
La respuesta es sencilla: las estaciones no dependen de la distancia entre la Tierra y el Sol, sino de la inclinación del eje terrestre, que está inclinado unos 23,4 grados respecto al plano de su órbita.
Durante estas semanas, el hemisferio norte permanece inclinado hacia el Sol. Eso hace que los rayos solares lleguen más directamente y durante más horas al día, calentando mucho más la superficie terrestre que el pequeño efecto producido por la mayor distancia al Sol.
De hecho, seis meses después sucede justo lo contrario: en enero la Tierra está más cerca del Sol, pero en España es invierno.
Sí influye, aunque mucho menos de lo que la mayoría imagina.
Al encontrarse más lejos, la Tierra recibe aproximadamente un 7 % menos de radiación solar que durante el perihelio. Sin embargo, ese efecto queda ampliamente compensado por la inclinación del eje terrestre, responsable del cambio de estaciones. (Fuente: Wikipedia)
El afelio también provoca que la Tierra se desplace algo más despacio en su órbita alrededor del Sol. Así lo establece la segunda ley de Kepler, según la cual un planeta viaja más lentamente cuando está más alejado de la estrella que orbita.
Por ese motivo, el verano del hemisferio norte dura algunos días más que el invierno boreal.
Aunque solemos representar la órbita terrestre como una elipse muy alargada, en realidad es casi circular.
La diferencia entre el afelio y el perihelio es relativamente pequeña y varía ligeramente de un año a otro debido, entre otros factores, a las perturbaciones gravitatorias de la Luna y de los demás planetas del Sistema Solar.
Hoy es el día del año en que la Tierra está más lejos del Sol.
La luz solar tarda algo más de 8 minutos en recorrer los más de 152 millones de kilómetros que nos separan de nuestra estrella.
La Tierra se mueve hoy a unos 29,3 kilómetros por segundo, ligeramente más despacio que en enero, cuando alcanza el perihelio.
El afelio siempre se produce pocos días después del solsticio de junio, mientras que el perihelio ocurre poco después del solsticio de diciembre.
Aunque el afelio no pueda observarse directamente, sí constituye una magnífica oportunidad para recordar que nuestro planeta viaja constantemente alrededor del Sol siguiendo una órbita elíptica. Y también para desmontar uno de los errores más repetidos: el calor del verano no depende de estar más cerca del Sol, sino de la inclinación con la que sus rayos iluminan nuestro hemisferio.
En plena temporada de observación de la Vía Láctea y a poco más de un mes del eclipse total de Sol del 12 de agosto, esta discreta efeméride nos recuerda que incluso los movimientos más sutiles de la Tierra forman parte de la extraordinaria mecánica del Sistema Solar.