Una nueva ley en trámite busca reducir la iluminación innecesaria en la ciudad, con impacto en salud, energía… y el cielo nocturno.
De los Andes al Himalaya, muchas mujeres mantienen vivo el conocimiento del cielo y lo transforman hoy en cultura, turismo de estrellas y futuro.
Un astroturista también escribe su carta de Reyes: cielos protegidos, eclipses inolvidables y nuevos destinos para seguir mirando arriba.
Rafael Bachiller: "el 13 de agosto de 2026 los españoles estaremos divididos entre los que vimos el eclipse solar y los que no lo vieron”.
El astroturismo, antes considerado una rareza, se ha convertido en una forma de viajar sostenible, silenciosa e inspiradora que pone en valor los cielos.
Según la plataforma Airbnb, las búsquedas de alojamientos en municipios ubicados en la trayectoria del eclipse solar de 2026 han aumentado un 830%.
En un mundo que protege océanos, bosques y humedales frente a la contaminación, ¿por qué no proteger también la noche como derecho de la humanidad?
Tres centros astronómicos y turísticos de la Región de Coquimbo —Mamalluca, Collowara y Cruz del Sur— son reconocidos como Observatorios Starlight
“Cielo del Secano de la Región de Coquimbo en Chile” incluye imágenes de lugares inhóspitos y destinos amenazadas por la contaminación lumínica.
El astroturismo se ha convertido en una herramienta poderosa para el empoderamiento femenino en entornos rurales, ofreciendo oportunidades de desarrollo.