Altitud, aire seco y una profunda conexión cultural con el firmamento convierten a la provincia argentina de Jujuy en un territorio privilegiado.
07 February 2026
En el extremo noroeste de Argentina, la provincia de Jujuy reúne condiciones excepcionales para la observación astronómica: altitudes que superan los 3.500 metros, baja humedad y amplias zonas con escasa contaminación lumínica. Un escenario natural que, desde hace años, atrae a viajeros interesados en experiencias nocturnas ligadas al paisaje, la astronomía y la identidad andina.
Lejos de ser un recurso improvisado, el cielo nocturno comienza a integrarse de forma estructurada en la oferta turística jujeña. La provincia trabaja desde hace tiempo en el desarrollo de propuestas de astroturismo, combinando observación del firmamento, interpretación del paisaje y divulgación cultural.
Este camino se vio reforzado en 2025, cuando la Ruta de los Cielos Jujeños, un itinerario que recorre la Ruta Nacional 52 desde Purmamarca hasta el paso de Jama, obtuvo la acreditación internacional como Sendero Starlight, en reconocimiento a la calidad de sus cielos y al compromiso del territorio con la protección del firmamento.
El recorrido atraviesa algunos de los paisajes más emblemáticos del norte argentino, como la Quebrada de Humahuacay las Salinas Grandes, donde la pureza atmosférica y la amplitud del horizonte permiten observar la Vía Láctea con una nitidez poco habitual para el viajero.
En estas zonas, la experiencia astronómica no se limita a la observación técnica: el cielo se integra en relatos, caminatas nocturnas, actividades interpretativas y propuestas que conectan la astronomía básica con la cosmovisión andina.
Salina Grande, Jujuy, Argentina / Crédito: @pablocirielli / Vía: Visit ArgentinaEl impulso del astroturismo en Jujuy responde también a una visión de desarrollo sostenible. La observación del cielo se plantea como una oportunidad para diversificar la oferta turística, fortalecer economías locales y poner en valor territorios rurales de alta montaña, sin necesidad de grandes infraestructuras ni impactos ambientales.
La formación de guías, la sensibilización sobre iluminación responsable y la integración de las comunidades locales son algunas de las líneas de trabajo que acompañan este proceso, con el objetivo de consolidar al cielo nocturno como un recurso patrimonial a largo plazo.
Con una combinación única de altitud, paisaje y cultura, Jujuy avanza en la construcción de un modelo de turismo donde la noche cobra protagonismo. Un camino que sitúa al norte argentino entre los territorios latinoamericanos que empiezan a mirar al cielo no solo como espectáculo, sino como herramienta de identidad y futuro.