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La Semana Mundial del Espacio 2026 despega con una revolución de cohetes
Del 4 al 10 de octubre, la mayor celebración mundial dedicada al espacio pone este año el foco en la transformación de los lanzamientos espaciales.
El espacio vuelve a convertirse durante siete días en protagonista en todo el planeta. Desde este domingo 4 de octubre y hasta el próximo día 10 se celebra la Semana Mundial del Espacio 2026, una cita internacional impulsada por Naciones Unidas para acercar a la sociedad la ciencia, la tecnología y los avances relacionados con la exploración espacial.
Y aunque a primera vista pueda parecer una efeméride alejada del astroturismo, nada más lejos. Buena parte de aquello que despierta nuestra curiosidad cuando levantamos la mirada durante una noche de observación —la Luna, los planetas, los satélites que cruzan el firmamento o las misiones que exploran otros mundos— encuentra durante estos días una oportunidad para llegar a nuevos públicos.
La Semana Mundial del Espacio de Naciones Unidas se celebra anualmente del 4 al 10 de octubre desde que la Asamblea General de la ONU la estableció en 1999 para reconocer las contribuciones de la ciencia y la tecnología espaciales a la humanidad.
Las fechas no son casuales. El 4 de octubre de 1957 fue lanzado el Sputnik 1, el primer satélite artificial de la historia, un acontecimiento que abrió una nueva etapa en la exploración espacial. El 10 de octubre recuerda, por su parte, la entrada en vigor en 1967 del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, uno de los grandes pilares jurídicos de la actividad espacial internacional.
2026: la «Rocket Revolution»Cada edición gira en torno a un tema y el escogido para 2026 es «Rocket Revolution» (Revolución de los cohetes).
La elección refleja uno de los grandes cambios que está viviendo actualmente el sector espacial. Durante décadas, la capacidad para colocar una nave o un satélite en órbita estuvo prácticamente restringida a unas pocas potencias y grandes programas gubernamentales. Hoy el escenario es mucho más amplio.
Empresas comerciales, cohetes reutilizables, universidades, startups y nuevos países con capacidad espacial están transformando el acceso al espacio, aumentando las posibilidades de lanzamiento y multiplicando los usos de las tecnologías orbitales. Ese cambio es precisamente el protagonista de la Semana Mundial del Espacio de este año.
La dimensión de la celebración también da una idea del interés que despierta. La organización World Space Week señala que la edición de 2025 alcanzó un récord de más de 50.000 eventos en 102 países, consolidándola como la mayor celebración anual relacionada con el espacio del mundo.
Durante esta semana se desarrollan actividades educativas, conferencias, observaciones, encuentros científicos y propuestas divulgativas dirigidas especialmente a acercar el espacio a estudiantes y público general.
Primer lanzamiento desde la base Vostochny, Rusia./ Foto: ROSCOSMOS ¿Qué tiene que ver la Semana Mundial del Espacio con el astroturismo?Mucho más de lo que podría parecer.
El turismo de estrellas tiene en la divulgación científica uno de sus principales pilares. Una observación astronómica no consiste únicamente en mirar por un telescopio: supone comprender qué estamos viendo, conocer las misiones que han permitido estudiar esos objetos y descubrir cómo la ciencia amplía continuamente nuestro conocimiento del Universo.
La exploración espacial ha cambiado, además, nuestra manera de mirar muchos de los protagonistas habituales de una experiencia de astroturismo.
Observar la Luna puede ser la puerta para hablar de las misiones que regresan a nuestro satélite; localizar Marte permite explicar décadas de exploración robótica; seguir el paso de la Estación Espacial Internacional o identificar un satélite cruzando el cielo conecta directamente la experiencia de observar las estrellas con la actividad humana fuera de nuestro planeta.
Incluso los grandes acontecimientos astronómicos funcionan como puente entre ambos mundos. El interés despertado por eclipses, lluvias de meteoros, conjunciones o auroras demuestra que la curiosidad por el cielo puede convertirse también en motivación para viajar.
Por eso observatorios, planetarios, empresas de turismo astronómico, alojamientos especializados y destinos con cielos protegidos encuentran en esta semana una oportunidad para desarrollar actividades divulgativas y acercar la astronomía a nuevos visitantes.
Siete días para mirar un poco más arribaNaciones Unidas señala entre los objetivos de esta celebración educar al público sobre las actividades espaciales, inspirar a los estudiantes y fomentar la cooperación internacional en divulgación y educación.
Para quienes practicamos astroturismo, la propuesta puede ser todavía más sencilla. Basta con salir de las ciudades, buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica y levantar la mirada.
Porque antes de los cohetes reutilizables, las sondas interplanetarias y los grandes telescopios espaciales estuvo precisamente eso: la curiosidad humana ante un cielo lleno de estrellas. Y esa continúa siendo, miles de años después, una de las mejores puertas de entrada al Universo.