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Karlu Karlu: el paisaje sagrado de Australia que ahora también protege sus estrellas
La reserva de los famosos Devils Marbles es el primer Dark Sky Sanctuary del Territorio del Norte y el tercero de Australia.
En mitad del inmenso paisaje del Territorio del Norte australiano, grandes bloques de granito parecen haber sido colocados sobre el terreno casi a propósito. Son Karlu Karlu, conocidos también como Devils Marbles, uno de los paisajes más reconocibles del interior de Australia. Desde este verano, además de su valor natural y cultural, la reserva suma un nuevo reconocimiento: ha sido declarada International Dark Sky Sanctuary.
La certificación, concedida por DarkSky International el pasado mes de agosto, convierte a Karlu Karlu en el primer santuario internacional de cielo oscuro del Territorio del Norte y el tercero de Australia.
La reserva se encuentra unos 100 kilómetros al sur de Tennant Creek, junto a la Stuart Highway, en la región de Barkly. Ocupa alrededor de 1.800 hectáreas y es conocida por sus enormes rocas redondeadas de granito, que adquieren tonos especialmente intensos al amanecer y al atardecer.
Pero cuando cae la noche, el atractivo cambia por completo. La ausencia de grandes núcleos urbanos y la escasa contaminación lumínica permiten contemplar un cielo en el que la Vía Láctea puede convertirse en una de las grandes protagonistas.
Mucho más que un paisaje para ver estrellasLa certificación de Karlu Karlu tiene, además, una dimensión especialmente importante: casi toda la reserva está reconocida como lugar sagrado y posee un profundo significado para los pueblos Kaytetye, Warumungu, Warlpiri y Alyawarra.
Para sus propietarios tradicionales, Karlu Karlu no es únicamente un conjunto de formaciones geológicas. Forma parte de un paisaje cultural ligado a historias, tradiciones y lugares sagrados transmitidos durante generaciones.
De hecho, el nombre Karlu Karlu significa aproximadamente “rocas redondas” y es compartido por distintos grupos lingüísticos de la zona. La reserva está gestionada conjuntamente por sus propietarios tradicionales y los servicios de parques del Territorio del Norte.
Esta relación entre patrimonio cultural y cielo nocturno será también parte del futuro desarrollo astroturístico del enclave.
Las autoridades australianas prevén incorporar señalización interpretativa específica sobre el cielo nocturno y mejorar las infraestructuras destinadas a la observación. Además se quiere incluir interpretación del firmamento mediante relatos y conocimiento aborigen.
Dormir bajo las estrellas en Karlu KarluA diferencia de otros enclaves de cielo oscuro muy remotos, Karlu Karlu resulta relativamente accesible para los viajeros que recorren el interior de Australia.
Se puede llegar en vehículo convencional por la Stuart Highway y la reserva dispone de zona de acampada, además de pequeños senderos autoguiados para recorrer las formaciones de granito.
El camping permite permanecer en el lugar después de la puesta de Sol y contemplar el cambio completo del paisaje: las rocas rojizas dejan paso a un horizonte prácticamente sin iluminación artificial y a un cielo austral cargado de estrellas.
Para alojarse en la zona de acampada es necesario reservar previamente y los visitantes del Territorio del Norte necesitan además el correspondiente NT Parks Visitor Pass.
Y en 2028, un eclipse total de casi cinco minutosLa nueva certificación llega además en un momento especialmente oportuno.
Karlu Karlu estará dentro de la franja de totalidad del eclipse total de Sol del 22 de julio de 2028, uno de los grandes acontecimientos astronómicos que se vivirán en Australia durante los próximos años.
Según las autoridades del Territorio del Norte, desde la reserva la totalidad podrá prolongarse durante casi cinco minutos.
El Gobierno regional ya prepara información específica para quienes quieran viajar hasta esta zona para observar el fenómeno, algo que puede convertir a Karlu Karlu en uno de los destinos de astroturismo más buscados del interior australiano a medida que se acerque 2028.
Será una combinación difícil de igualar: uno de los paisajes más emblemáticos del Outback, un lugar sagrado para sus pueblos originarios, algunos de los cielos más oscuros del continente y un eclipse total de Sol atravesando la reserva.
La declaración como Dark Sky Sanctuary busca precisamente que todo ese interés turístico pueda crecer sin perder aquello que hace especial al lugar cuando termina el día: la posibilidad de seguir contemplando un cielo prácticamente intacto.