Descubriendo Chiriquí, el Valle de la Luna de Panamá

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Descubriendo Chiriquí, el Valle de la Luna de Panamá

Ver salir las estrellas desde el Volcán Baru o el atardecer en la playa de Coiba hacen de Chiriquí un territorio único para el astroturismo en Panamá.

Podría ser el título de un cuento pero ese lugar existe en la realidad, la región de Chiriquí, también conocida como El Valle de la Luna de Panamá, un territorio fértil que el poeta Santiago Anguizola, natural de Chiriquí, describió como una región de "verdes campos y estrellado cielo”.

Chiriquí es una provincia al oeste de Panamá que limita con Costa Rica y el océano Pacífico. En el norte de las tierras altas de Chiriquí se encuentra el Parque Nacional Volcán Barú, el pico más alto de Panamá. El sendero Los Quetzales atraviesa los bosques nubosos de la región y conecta la comunidad agrícola rústica de Cerro Punta con Boquete, una zona idónea para realizar actividades al aire libre, como senderismo, escalada y rafting. Y también un enclave excelente para disfrutar por la noche de las estrellas del Valle de la Luna de Panamá.

Vistas desde el Volcán Baru, Chiriquí/ Crédito: Visit Panamá

El golfo de Chiriquí se extiende a lo largo de la costa del Pacífico de Panamá. Tiene abundante vegetación y encantadoras islas de arena blanca, desde las que ver atardecer es simplemente una delicia, y uno de los arrecifes de coral más grandes del Pacífico, lo que lo convierte en uno de los mejores destinos para los aficionados a la pesca deportiva, el buceo y el esnórquel.

El golfo también alberga uno de los bosques de manglares más densos de Centroamérica, así como la isla más grande de Panamá, Coiba. Debido a la rica biodiversidad del golfo, hay muchos proyectos de conservación que investigan y protegen este área.

Isla de Coiba, Valle de la Luna, Panamá/ Wikimedia commons

Territorio de enorme belleza natural y cultural, la región de Chiriquí está lejos de los grandes núcleos de población de Panamá, por lo que su cielo estrellado se ha mantenido casi intacto. Además, esta región, principalmente agrícola, ha apostado por el turismo sostenible, apoyando proyectos de agroturismo y, más recientemente, también de astroturismo.