Astronomía
Betelgeuse ya no estaría sola: descubren la evidencia más sólida de su estrella compañera
Astrónomos obtienen la mejor imagen hasta la fecha de la posible compañera de Betelgeuse, poniendo fin a un siglo de búsqueda.
Pocas estrellas son tan reconocibles como Betelgeuse, el brillante gigante rojo que marca el hombro de la constelación de Orión y una de las estrellas más luminosas del cielo nocturno. Durante décadas ha fascinado tanto a científicos como a aficionados por sus cambios de brillo, su enorme tamaño y la posibilidad de que algún día explote como supernova.
Ahora, un equipo internacional de investigadores cree haber resuelto uno de sus mayores enigmas. Utilizando el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), los astrónomos han obtenido la imagen más clara hasta la fecha de lo que probablemente sea Betelgeuse B, una estrella compañera que orbita alrededor de la supergigante roja y cuya existencia se sospechaba desde hace casi un siglo.
El hallazgo, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, representa la evidencia más sólida conseguida hasta ahora y, en palabras del investigador principal, Miguel Montargès, del Observatorio de París-PSL, supone "la conclusión de una búsqueda que ha durado un siglo".
La estrella que siempre estuvo escondidaDetectar una compañera alrededor de Betelgeuse ha sido una tarea extraordinariamente complicada.
La supergigante roja es tan brillante y posee una atmósfera tan extensa que cualquier objeto cercano queda prácticamente oculto por su intenso resplandor. Durante décadas, los astrónomos solo contaban con indicios indirectos: pequeñas variaciones periódicas en el brillo y en la velocidad radial de la estrella que no podían explicarse únicamente por sus pulsaciones naturales.
En 2024, varios estudios teóricos propusieron que esos cambios podrían deberse a la presencia de una compañera estelar muy próxima. Los cálculos permitían incluso predecir cuándo alcanzaría la máxima separación aparente desde la Tierra, ofreciendo la mejor oportunidad para intentar observarla directamente.
Esa oportunidad llegó en diciembre de 2024. Gracias al instrumento SPHERE del VLT, diseñado originalmente para obtener imágenes directas de exoplanetas, el equipo consiguió registrar un tenue punto de luz exactamente donde los modelos predecían que debía encontrarse la compañera.
¿Cómo es Betelgeuse B?Aunque recibe el nombre provisional de Betelgeuse B, no se trata de una pequeña estrella cualquiera.
Los investigadores estiman que posee entre 2,6 y 3,1 veces la masa del Sol, lo que la convierte en un objeto considerablemente más masivo de lo que se pensaba hasta ahora. Aun así, resulta diminuta al lado de Betelgeuse, cuyo diámetro ronda entre 750 y 850 veces el del Sol y cuya luminosidad es cercana a 100.000 veces la de nuestra estrella. (reuters.com)
Ambas formarían un sistema binario muy peculiar, separado por una distancia comparable a la órbita de Saturno alrededor del Sol. La compañera orbitaría tan cerca de la supergigante que prácticamente se movería inmersa en sus capas exteriores, interactuando con el material expulsado por Betelgeuse.
La respuesta a uno de los grandes misterios de BetelgeuseEl descubrimiento podría explicar uno de los comportamientos más desconcertantes de la estrella.
Además de sus pulsaciones naturales, Betelgeuse presenta un ciclo de variación de brillo de aproximadamente seis años que llevaba décadas desconcertando a los astrónomos. La presencia de una estrella compañera ofrece ahora una explicación coherente: su movimiento orbital y su interacción gravitatoria con la atmósfera de la supergigante podrían producir parte de esas variaciones observadas desde la Tierra.
Eso no significa que todos los cambios de brillo tengan el mismo origen. El espectacular episodio conocido como la Gran Atenuación, entre finales de 2019 y comienzos de 2020, continúa atribuyéndose principalmente a una gigantesca nube de polvo expulsada por la propia estrella.
Una imagen de Betelgeuse, la estrella amarillo-rojiza, y la firma de su compañera cercana, el tenue objeto azul. / Datos: NASA/JPL/NOIRLab. Visualización: NOIRLab. ¿Cambia esto el futuro de Betelgeuse?La respuesta es sí… aunque todavía no se sabe exactamente cómo.
Betelgeuse continúa siendo una de las principales candidatas a convertirse algún día en una supernova, un acontecimiento que podría llegar dentro de decenas de miles de años y que sería visible incluso a plena luz del día desde la Tierra.
Sin embargo, conocer que forma parte de un sistema binario obligará a revisar los modelos de evolución de la estrella. La interacción gravitatoria entre ambas podría modificar la pérdida de masa, el ritmo de evolución e incluso las condiciones en las que terminará explotando. Los investigadores reconocen que todavía es pronto para determinar si la presencia de la compañera retrasará o acelerará ese desenlace. (reuters.com)
Un nuevo capítulo para una vieja conocida del cieloBetelgeuse lleva miles de años llamando la atención de la humanidad. Civilizaciones antiguas ya registraban sus cambios de brillo, y en tiempos recientes se convirtió en protagonista mundial cuando muchos interpretaron erróneamente que su oscurecimiento anunciaba una inminente explosión.
Hoy sigue siendo uno de los objetos más estudiados del firmamento, pero demuestra que incluso las estrellas aparentemente mejor conocidas aún guardan secretos.
La posible detección de Betelgeuse B no solo resuelve una incógnita planteada hace casi un siglo. También abre una nueva etapa para comprender cómo evolucionan las estrellas más masivas de nuestra galaxia y recuerda que el cielo todavía es capaz de sorprendernos con descubrimientos donde parecía que ya no quedaba nada por encontrar.