SPHEREx quiere cartografiar todo el cielo y descubrir dónde nace el agua del universo

Astronomía

SPHEREx quiere cartografiar todo el cielo y descubrir dónde nace el agua del universo

La misión espacial de la NASA, está construyendo el mapa infrarrojo más completo del cosmos jamás realizado mientras busca del origen del agua.

Mientras el telescopio James Webb Space Telescope sigue deslumbrando con imágenes espectaculares del universo temprano y de exoplanetas lejanos, otra misión de la NASA ha comenzado a trabajar casi en silencio en uno de los proyectos más ambiciosos de la astronomía moderna: crear el mapa infrarrojo más completo del cielo jamás realizado.

Su nombre es SPHEREx y, aunque todavía es poco conocida fuera del ámbito científico, podría cambiar profundamente nuestra forma de entender cómo evolucionan las galaxias, cómo se forman las estrellas… y hasta cómo apareció el agua en el universo.

La misión fue lanzada el 11 de marzo de 2025 y tiene una particularidad que la hace diferente a cualquier otro observatorio espacial actual: SPHEREx no está diseñado para observar unos pocos objetos concretos con muchísimo detalle, sino para estudiar prácticamente todo el cielo.

Y lo hará en 102 “colores” distintos del infrarrojo.

Ver lo que nuestros ojos no pueden

Cuando miramos la Vía Láctea en una noche oscura, en realidad estamos viendo solo una pequeña parte de lo que hay ahí arriba. El polvo interestelar oculta regiones enteras donde nacen estrellas y planetas, mientras que muchas moléculas fundamentales para la química cósmica son invisibles en luz normal.

Ahí es donde entra el infrarrojo.

SPHEREx será capaz de detectar señales químicas de agua helada, dióxido de carbono congelado, compuestos orgánicos y enormes estructuras cósmicas escondidas detrás de nubes de polvo.

La idea no es solo tomar imágenes bonitas, sino analizar la luz de millones de objetos para entender de qué están hechos y cómo evolucionan. Por eso cada uno de esos 102 “colores” representa una longitud de onda distinta capaz de revelar información específica sobre galaxias, nebulosas, regiones de formación estelar o nubes moleculares.

El SPHEREx de la NASA ha mapeado todo el cielo en 102 colores infrarrojos, que son invisibles para el ojo humano, pero que se pueden usar para revelar diferentes características del cosmos. Esta imagen presenta una selección de colores emitidos principalmente por estrellas (azul, verde y blanco... / Crédito: NASA/JPL-Caltech Un mapa gigantesco del cosmos

A finales de 2025, la misión ya había completado el primero de los cuatro grandes mapas infrarrojos previstos para toda la bóveda celeste.

El objetivo final es enorme: construir una especie de atlas tridimensional del universo con cientos de millones de galaxias. Gracias a ello, los científicos esperan comprender mejor cómo se expandió el cosmos tras el Big Bang y qué ocurrió durante algunas de las etapas más misteriosas de la historia del universo.

Pero, curiosamente, una de las investigaciones más fascinantes de SPHEREx no está tan lejos de nosotros.

La búsqueda del origen del agua

Uno de los grandes intereses de la misión es seguir el rastro del agua en nuestra propia galaxia.

Hace apenas unos días, SPHEREx publicó nuevas observaciones de la región de Cygnus X, una de las zonas de formación estelar más activas y turbulentas de la Vía Láctea.

Las imágenes muestran algo fascinante: el hielo interestelar aparece protegido dentro de densas regiones de polvo cósmico. Ese polvo funciona como una especie de escudo natural frente a la intensa radiación ultravioleta emitida por las estrellas recién nacidas.

En otras palabras: el agua del universo sobrevive escondida en la oscuridad.

Y ese detalle es mucho más importante de lo que parece, porque gran parte de la química que más tarde dará lugar a planetas, océanos y quizá vida comienza precisamente en estas nubes heladas.

El gran complemento de Webb

Es inevitable comparar SPHEREx con Webb, pero ambos telescopios trabajan de forma muy distinta.

Mientras Webb actúa casi como un microscopio capaz de estudiar objetos concretos con un nivel de detalle extraordinario, SPHEREx funcionará más como un gran cartógrafo del universo. Su trabajo consistirá en localizar patrones, estructuras y regiones interesantes que después podrán analizarse más profundamente con otros observatorios.

De hecho, muchos de los descubrimientos futuros de Webb podrían empezar gracias a los mapas previos creados por SPHEREx.

Concepto artístico de SPHEREx /  Crédito: NASA/JPL-Caltech Una misión pensada para durar años

La misión está dirigida por el Jet Propulsion Laboratory y cuenta con equipos científicos de Estados Unidos, Corea del Sur y Taiwán.

Además, todos los datos obtenidos serán públicos, algo que probablemente multiplicará los descubrimientos durante la próxima década. En astronomía ocurre a menudo: un telescopio lanza una enorme cantidad de información… y después cientos de investigadores empiezan a encontrar cosas inesperadas dentro de ella.

Y quizá ahí esté una de las claves de SPHEREx. No solo busca responder preguntas actuales. También puede ayudar a formular otras completamente nuevas.

Mirar el cielo como nunca antes

Para quienes disfrutan del turismo astronómico, SPHEREx aporta una idea muy poderosa: el cielo nocturno no es solo un paisaje de estrellas, sino también un inmenso mapa químico en constante transformación.

Cada nube oscura de la Vía Láctea, cada región nebulosa y cada zona aparentemente vacía puede esconder agua, moléculas orgánicas o futuras generaciones de estrellas y planetas.

Y ahora, por primera vez, una misión espacial está intentando cartografiar todo ese universo invisible de una sola vez.

Fuente y más información

NASA SPHEREx Mission

NASA JPL - SPHEREx