Astronomía
SPHEREx revela dónde nace el agua del cosmos: pistas desde Cygnus X
El telescopio SPHEREx confirma que el hielo interestelar se forma sobre polvo cósmico en una de las regiones más activas de la Vía Láctea.
Una nueva observación del telescopio espacial SPHEREx de la NASA ha revelado con un nivel de detalle sin precedentes las firmas químicas del hielo de agua en la región de Cygnus X, uno de los entornos más activos y caóticos de formación estelar de la Vía Láctea.
El estudio, publicado el 15 de abril de 2026 en la revista científica The Astrophysical Journal, aporta nuevas evidencias sobre cómo se forma el hielo en el espacio profundo y refuerza una hipótesis clave en astrofísica: el hielo interestelar nace sobre diminutas partículas de polvo cósmico.
El polvo cósmico, clave para proteger el hielo en el espacioLos datos obtenidos por SPHEREx (Espectro-Fotómetro para la Historia del Universo, Época de Reionización y Explorador de Hielos) muestran una correlación clara: las regiones con mayor concentración de hielo coinciden con las zonas más densas de polvo.
Este resultado no es casual. El polvo interestelar actúa como un escudo natural frente a la radiación ultravioleta emitida por las estrellas recién nacidas, una radiación lo suficientemente intensa como para destruir moléculas complejas. Además, ese mismo polvo sirve como superficie donde se forman las moléculas heladas. Son granos extremadamente pequeños, comparables a las partículas de humo de una vela, pero desempeñan un papel fundamental en la química del universo.
En las imágenes, estas estructuras aparecen como carriles oscuros y densos, auténticos refugios donde el hielo puede sobrevivir en medio de un entorno extremadamente energético.
Cygnus X es uno de los grandes laboratorios naturales para estudiar el nacimiento de estrellas/ NASA/JPL-Caltech/IPAC/Hora et al. Cygnus X: una fábrica estelar en plena ebulliciónLa región de Cygnus X es uno de los grandes laboratorios naturales para estudiar el nacimiento de estrellas. En este entorno, las condiciones son extremas: nubes moleculares densas, radiación intensa y una actividad constante de formación estelar.
SPHEREx ha logrado identificar en esta zona no solo hielo de agua (representado en azul brillante), sino también la presencia de hidrocarburos aromáticos policíclicos (en tonos anaranjados), compuestos orgánicos complejos que también juegan un papel clave en la química interestelar.
Un mapa del cielo en 102 coloresUna de las grandes diferencias de SPHEREx respecto a otros telescopios es su capacidad para observar el universo en 102 longitudes de onda distintas en el infrarrojo.
Cada una de estas “capas de color” aporta información única sobre la composición química de las nubes interestelares, la formación de estrellas y planetas y la distribución de galaxias en el universo
Este enfoque permite realizar una cartografía espectral completa del cielo, algo que hasta ahora no se había hecho con este nivel de detalle.
El hielo de agua se muestra como estructuras azules brillantes/ Crédito: NASA/JPL-Caltech/IPAC/Hora et al. Más allá de Webb: una visión global del hielo cósmicoTelescopios como el James Webb Space Telescope o el ya retirado Spitzer Space Telescope han detectado moléculas heladas —como agua, dióxido de carbono o monóxido de carbono— en regiones concretas de la galaxia.
Sin embargo, SPHEREx va un paso más allá porque es la primera misión diseñada para buscar estas moléculas a gran escala en todo el cielo.
Esto permite no solo detectar hielo, sino entender dónde se forma, cómo se distribuye y qué condiciones lo hacen posible.
Un proyecto clave para entender el origen del agua… y de la vidaLanzado el 11 de marzo de 2025, SPHEREx ya ha completado el primero de sus cuatro mapas infrarrojos del cielo a finales de ese mismo año.
En ese proceso, ha comenzado a construir un mapa tridimensional de cientos de millones de galaxias, con un objetivo claro: responder a algunas de las grandes preguntas de la ciencia moderna, entre ellas:
¿Cómo se originó el agua en el universo?
¿Qué papel juega en la formación de planetas?
¿Y cómo pudo contribuir al surgimiento de la vida?
La misión está gestionada por el Jet Propulsion Laboratory para la NASA, con la participación de un amplio equipo internacional de científicos de Estados Unidos, Corea del Sur y Taiwán.
Los datos obtenidos por SPHEREx se procesan y almacenan en el archivo científico del California Institute of Technology, y están disponibles de forma abierta para la comunidad científica y el público general.
Mirar el cielo para entender de dónde viene el aguaPara quienes miran al cielo desde la perspectiva del turismo de estrellas, este tipo de investigaciones añade una capa más de significado: el agua que conocemos —y que hace posible la vida— tiene su origen en procesos que comienzan en estas nubes oscuras y lejanas.
SPHEREx no solo está cartografiando el universo. Está ayudando a reconstruir una historia que empieza en el polvo y el hielo… y que, de alguna forma, también nos incluye.